miércoles, 20 de diciembre de 2017 Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada, pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad, 37 y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones. 38 Esta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios, y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén. (Lucas 2: 36-38) María y José fueron al templo a presentar a Jesús según la costumbre. Simeón, quien había esperado toda su vida por ese momento, pues el Espíritu Santo le había prometido que no moriría hasta no presenciarlo, fue movido al templo por el Espíritu Santo en ese mismo momento. ¡Y Simeón pudo tomar en sus manos al niño y profetizó sobre su vida, sobre la de su madre y el mundo, ...
martes, 19 de diciembre de 2019 Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra; 30 porque han visto mis ojos tu salvación, 31 la cual has preparado en presencia de todos los pueblos; 32 luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel. (Lucas 2: 29-32) Simeón puede parecerle a muchos alguien insignificante, pero para empezar, para Dios nadie lo es. En segundo lugar, no debe serlo cuando se le registra de tal manera en las Sagradas Escrituras. Simeón es un gran ejemplo de fe y de perseverancia. No se nos dice si alguna vez se cansó de esperar, si llegó a considerar la posibilidad de claudicar en su determinación de no morir hasta ver al Señor, sin embargo, no creo que ese haya sido el caso. ¡Todo lo contrario! ¿Has conocido tú el cansancio que provoca, entre otras razones, la espera? ¿Ha atacado la duda de si lo que sabes y e...
"Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho y anda. Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era el día de reposo aquel día". (Juan 5: 6-9) Yazmín Díaz Torres Anoche recibí de parte del Señor varias palabras específicas que debía compartir. Hoy comparto una de ellas. Es una palabra específica para algunos. Cada cual sabrá. En esencia, el Espíritu Santo de Dios me daba convicción de que: 1. Has estado pasando, algunos por demasiado tiempo, por tiempos muy difíciles de gran tribulación. Has sido azotado o zarandeado por un periodo largo de tiempo como el paralítico de Betesda. Tal vez una enfermedad y ya no tienes esperanza. Tratas de ...